Método de Arraigo: qué pasa después de que el candidato firma
El día de la firma no es el final, es el principio. Así funciona nuestro onboarding de alto rendimiento.
Para casi todo el mercado, la firma es la meta. Para nosotros es el punto de partida. El Método de Arraigo y Alto Rendimiento empieza justo donde otros acaban.
La lógica es que la mayoría de las salidas tempranas no se deciden a los seis meses, sino en las primeras semanas. Si acompañas bien ese arranque, cambias por completo el resultado.
El acompañamiento no es una llamada de cortesía. Empieza el primer día, con un plan claro de qué tiene que ver y sentir la persona en sus primeras semanas, y sigue con puntos de control periódicos, tanto con el candidato como con la empresa, para detectar pronto cualquier fricción antes de que se convierta en una salida.
El resultado es medible: incorporaciones que se quedan más de tres años, rotación por debajo de la media del sector y equipos que rinden al nivel que se esperaba de ellos. Y todo, sin coste extra.